Entender cómo opera la prescripción de deudas en Argentina es fundamental. Te permite distinguir entre las acciones legales de cobro y el tiempo de conservación de la información.
En este artículo explicamos los plazos previstos en la legislación argentina. También analizamos la diferencia entre la prescripción de la obligación y la caducidad del dato comercial. Por último, explicamos cómo solicitar la actualización de tus registros según la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales.
¿Cómo funciona la caducidad y prescripción legal?
Es habitual confundir la caducidad de la información con la prescripción judicial:
- Prescripción de la acción de cobro (Código Civil y Comercial): Define el plazo límite que tiene un acreedor para reclamar judicialmente el pago. Si no se inicia una demanda formal en ese plazo, la posibilidad de reclamo vía judicial prescribe.
- Caducidad del dato comercial (Habeas Data): Determina el plazo máximo para publicar una morosidad. La Ley 25.326 establece un límite máximo de 5 años para obligaciones impagas. Asimismo, fija un límite de 2 años si la deuda fue saldada.
Para profundizar en el tratamiento legal de los registros antiguos, podés revisar nuestro informe sobre el Derecho al Olvido Financiero en Argentina. También podés mirar nuestra guía en video sobre ¿Cuánto tiempo tarda en salir del Veraz y el BCRA después de pagar?
Cómo exigir la actualización por prescripción de deudas en Argentina
Cuando la información publicada sobrepasa los límites fijados por la Ley 25.326, el titular tiene derecho a actuar. Podés solicitar formalmente la supresión, rectificación o actualización de tu legajo.
Si necesitás verificar la antigüedad de tus registros o gestionar la rectificación, podés visitar nuestra web oficial. También podés enviarnos un mensaje por WhatsApp para analizar tu legajo.
¿Qué diferencia hay entre prescripción y caducidad?
Es fundamental comprender la distinción entre ambos conceptos jurídicos para encarar un reclamo con éxito:
- La prescripción: Extingue la acción legal del acreedor para exigir el cobro por vía judicial.
- La caducidad: Determina el tiempo máximo en que la morosidad puede exhibirse en bases comerciales como Veraz o BCRA.
Si pasaron los plazos fijados por ley y la información continúa publicada, el registro se vuelve ilegítimo. En esos casos, la normativa habilita al titular a exigir la supresión o actualización de sus datos financieros para limpiar su historial crediticio.
No siempre ocurre de manera automática. Una vez cumplidos los plazos legales previstos por la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales, el titular debe solicitar la supresión o actualización formal de sus registros ante las bases de datos.
El plazo máximo de conservación de información sobre morosidad e historial crediticio sin cancelar es de 5 años. Transcurrido ese tiempo, el dato debe ser eliminado del registro comercial.
La prescripción libera al deudor de la acción judicial de cobro por parte del acreedor, mientras que la caducidad elimina la publicación de la deuda en informes comerciales como Veraz o la Central de Deudores del BCRA.
Si la deuda ya prescribió o superó los plazos de caducidad fijados por la Ley 25.326 y sigue publicada, podés iniciar un reclamo formal de rectificación y supresión de datos ante la entidad o la base de informes.
No es obligatorio contar con un abogado para presentar un reclamo de Hábeas Data, pero sí es recomendable contar con asesoramiento especializado en gestión crediticia para garantizar que el trámite se realice correctamente y se cumplan los plazos legales.

